Jean Pierre Garnier-Malet: Desdoblamiento del Tiempo

Descubrimientos científicos de Jean Pierre Garnier-Malet: El tiempo es continuo, con instantes imperceptibles para el intercambio continuo de informaciones con el pasado y el futuro.
Estos momentos imperceptibles, llamados “aperturas temporales” por Jean Pierre Garnier-Malet, nos aportan intuiciones, premoniciones e instintos vitales.  Su control permite optimizar el porvenir antes de vivirlo, entender nuestra vida y crear un equilibrio individual y colectivo. El desdoblamiento de los tiempos utiliza un ciclo de 25.920 años. Estamos viviendo el final de este ciclo que era conocido por todas las civilizaciones antiguas.

Entrevista a Jean-Pierre Garnier Malet, padre de la teoría del desdoblamiento del tiempo, publicada en La Vanguardia.

– Tengo 70 años. Vivo en París. Casado, 2 hijos y 3 nietos. Soy doctor en Física, mi especialidad es la mecánica de los fluidos. La política debe sustentarse en la tolerancia. Tengo la certeza de que hay que pensar en los demás como nos gustaría que los demás pensaran en nosotros.

– La respetada revista American Institute of Physics de Nueva York y su comité científico han validado su teoría publicándola en el 2006. Es una teoría que ha permitido, primero, prever, y luego, explicar la llegada de planetoides al sistema solar.

Utilidad de la ley del desdoblamiento del tiempo: Tenemos dos tiempos diferentes al mismo tiempo, un segundo en un tiempo consciente y miles de millones de segundos en otro tiempo imperceptible en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al tiempo consciente.
Y todo eso sin enterarnos, tenemos una síntesis instantánea de un análisis realizado en otro tiempo aunque no tengamos  memoria de ello.
– ¿Cómo funciona el tiempo? En cada instante presente hay un tiempo imperceptible en el cual fabricamos un futuro potencial, lo memorizamos y en el tiempo real lo realizamos.
Tenemos la sensación de percibir un tiempo continuo. Sin embargo, tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles siempre hay un instante imperceptible.
– Como en el cine, que sólo vemos 24 imágenes por segundo, la número 25 no la vemos, es subliminal. En publicidad se ha utilizado ese tipo de imágenes para influir con éxito en nuestro comportamiento. Esto ha mostrado que lo subliminal es accesible a nuestra memoria. El desdoblamiento del tiempo ha sido probado científicamente y la teoría ha dado justificaciones a escala de partículas y a escala de sistema solar.
– El fenómeno del desdoblamiento del tiempo da como resultado que el hombre vive en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales: memoriza el mejor y se lo transmite al que vive en el tiempo real.
Podríamos decir que entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de información que nos permite anticipar el presente a través de la memoria del futuro. En física se llama hiperincursión y está  demostrada.
-Si tenemos dos partículas desdobladas, ambas tienen la misma información al mismo tiempo, porque los intercambios de energía de información utilizan velocidades superiores a la velocidad de la luz.

El principio de los gemelos de Langevin: En los años 20, Paul Langevin demostró que si un gemelo viajaba a la velocidad de la luz, envejecía menos que el que se quedaba quieto. A Langevin no le creyeron. Hubo que esperar 50 años: en 1970, gracias a los relojes atómicos, se comprobó esa ley.
– Si puedo viajar a velocidades prodigiosas, un microsegundo se convierte en un día entero. Cuando regreso, no sé si me he ido, puesto que he estado ausente un microsegundo.
Otra propiedad conocida en física: la dualidad de la materia; es decir, una partícula es a la vez corpuscular (cuerpo) y ondulatoria (energía). Somos a la vez cuerpo y energía, capaces de ir a buscar informaciones a velocidades ondulatorias.
En el sueño paradoxal, cuando estamos más profundamente dormidos y tenemos nuestra máxima actividad cerebral, se da el intercambio entre el cuerpo energético y el corpuscular. Ese intercambio le permite arreglar el futuro que ha creado durante el día, lo que hace que al día siguiente su memoria esté transformada.
– El intercambio se realiza a través del agua del cuerpo. Ese intercambio de información permanente es el que crea el instinto de supervivencia y la intuición.

Por medio de nuestro pensamiento fabricamos potenciales. Si pienso en una catástrofe, ese potencial se inscribe en el futuro y puede sufrirla usted u otro. De manera que la conclusión es: «No pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti». No es una ley moral ni filosófica, es una ley física.
– Controlar el pensamiento es difícil de día, pero justo antes de quedarnos dormidos tenemos un minuto, y basta con que durante ese minuto controlemos: esa es la manera de conectar con esa parte energética, llamémosla el doble, para pedirle que solucione los problemas.
– Hay que dejar totalmente las riendas al otro; las noches están para eso. La noche no sólo permite borrar potenciales no deseados, sino que también nos guía los pensamientos del día siguiente.

La teoría del desdoblamiento del tiempo permitió explicar la llegada de planetoides cerca de Plutón. Garnier va mucho más allá y nos cuenta que esa ley es aplicable a nuestra vida: «Tenemos un cuerpo muy bien hecho que nos permite proyectarnos en el porvenir: ir a ver el futuro, arreglarlo y volver para vivirlo. Durante la noche podemos arreglar ese futuro que hemos construido durante el día. Podemos ver los peligros antes de vivirlos por medio de la intuición, y borrarlos».

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